Hoy voy a hablaros de una cosa que cada vez se está perdiendo más en nuestra sociedad, se llama humildad.
Humildad es dar sin recibir, es ayudar a quien nos pida ayuda y ofrecer al que no nos la pide. Nunca pidiendo nada a cambio por mínima que sea.
Tengo que contaros que una de las cosas de las que estoy más orgullosa en lo que llevo de vida es haberme apuntado a una asociación de voluntarios cuyo nombre es AVOI, ¿Qué es AVOI? diréis, se trata de una organización en la que tú te ofreces de voluntario para jugar y cuidar a los niños que hay ingresados en el materno.
Cada vez que voy allí salgo con una sonrisa de oreja a oreja, el ver sonreír a aquellos niños que no están en sus mejores momentos y que tú seas el motivo de esa sonrisa es lo más grande.
Y es triste porque la humildad brilla por su ausencia en nuestra sociedad ya que la gente se mueve por el dinero o por algún intercambio a su favor. Y otras personas ayudan una vez al año a cualquier organización, pero señores y señoras que hacen ésto, no lo hagáis por sentiros bien con vosotros mismos, hacedlo porque de verdad queréis ayudar, no por limpiar vuestras conciencias. Nada más que añadir.
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